Programa especial para la tercera categoría

ELECCIONES AL CONSEJO DEL SECRETARIADO 2017
PROGRAMA ELECTORAL ESPECIAL TERCERA CATEGORIA DE LA PLATAFORMA CONJUNTA DE LETRADOS DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA 

Como sabemos, la situación laboral de los compañeros y compañeras de tercera categoría es especialmente difícil, y desde la Plataforma de Letrados de la Administración de Justicia vamos a trabajar por cambiarla.

Entre los problemas fundamentales que afectan a la tercera categoría, algunos son comunes a todo el cuerpo de LAJ, aunque en la tercera se agravan, y otros son específicos de esta categoría.

Por esto, y por todos los años que tenemos por delante, tenemos mucho que decir para mejorar nuestra situación, y queremos llevar al Consejo del Secretariado las reclamaciones de los compañeros y compañeras de tercera categoría. Especialmente:

1. Clarificar la forma de adquisición de la tercera categoría. La última modificación de la LOPJ no resolvió el problema, es necesario modificar el Reglamento Orgánico del Cuerpo para reflejar con claridad que la tercera categoría se adquiere desde el ingreso en el cuerpo sin necesidad de consolidación.

2. En cuanto a las retribuciones, urge modificar las retribuciones para que sean acordes con la responsabilidad asumida y con las funciones desempeñadas. Es necesario adecuar el complemento de destino de los puestos de la tercera categoría, cuyos titulares están asumiendo la responsabilidad de juzgados muy complejos y sin medios por 1600 euros.
Igualmente deben retribuirse las funciones añadidas al puesto como violencia de género, o Registro Civil.

3. En materia de movilidad, pondremos de manifiesto que no quedan suficientes plazas libres de segunda categoría para permitir el ascenso de todos los compañeros y compañeras de tercera, lo que hace además que no exista movilidad efectiva.
Para garantizar una movilidad efectiva y en condiciones de igualdad para todo el cuerpo proponemos que la categoría no determine preferencia en los concursos, sino la antigüedad y que se valoren otros méritos como los académicos, publicaciones, cursos, docencia, etc.

Las comisiones de servicio se deben generalizar para cubrir las plazas que no puedan sacarse a concurso. Deben ofrecerse en comisión de servicio a los titulares las plazas de segunda y los refuerzos antes que cubrirlas mediante un sustituto de la bolsa.
Pediremos mayor transparencia en las comisiones de servicio, regulando de forma clara las prioridades para su concesión y publicando la baremación obtenida por todos los participantes y por quien obtuvo el puesto.

4. Revisar el sistema de ascenso. Para evitar las dificultades de ascenso que existen en muchos territorios proponemos que se establezca un sistema no ligado al desempeño de puestos de segunda categoría. Esto podría articularse bien por antigüedad o por un concurso restringido o “ascenso forzoso atenuado”, con posibilidad de renuncia al puesto ofertado con congelación de dos años en ese caso. Se trataría de un sistema similar al que tienen los jueces.

5. Sobre el escalafón, entendemos que deberá ordenarse la segunda categoría en función de la antigüedad en el cuerpo, y no de la antigüedad en la categoría, lo que facilitaría la integración de todos los compañeros y compañeras aplicando el nuevo sistema de categorías.

6. Pediremos que se desarrolle el reconocimiento de libranzas establecido en la LOPJ, en particular las libranzas derivadas de la guardia, cuya ausencia se agrava en el caso de Juzgados mixtos, en los que se encuentran muchos de los compañeros y compañeras de tercera categoría. Es necesario que se modifique nuestro reglamento orgánico para incluir de forma clara que tras la realización de guardias de permanencia o disponibilidad se tiene derecho a un día de descanso, que se garantice el descanso de 11 horas entre jornadas, y que se compensen los días festivos perdidos por trabajar en funciones de guardia.

7. Exigiremos acabar con las sustituciones forzosas, que sobrecargan de trabajo a los compañeros y compañeras, agravan todavía más la situación de saturación de trabajo en los órganos mixtos y de tercera categoría, devalúan nuestras funciones y deterioran la prestación del servicio público.